Back

Subir el Monte Ararat

En el extremo oriental de Turquía, casi tocando las fronteras de Armenia, Irán y Azerbaiyán, se levanta el Ararat: la montaña más alta del país, 5.137 metros, y la que la tradición señala como el lugar donde encalló el Arca de Noé. Es una de esas montañas que todo el mundo conoce de oídas y casi nadie ha subido.

El Monte Ararat al atardecer, con un rebaño en primer plano
El Ararat al atardecer, visto desde sus laderas
Los dos conos del Monte Ararat vistos desde Ereván, Armenia
El Ararat Mayor y el Ararat Menor, vistos desde Ereván

Cómo es la montaña

El Ararat es en realidad un volcán extinto con dos conos: el Ararat Mayor, el que se sube, con sus 5.137 metros siempre nevados, y el Ararat Menor, un cono más pequeño y puntiagudo a su lado, de unos 3.896 metros. Se alza solo sobre una llanura, sin cordillera que lo acompañe, así que se ve desde kilómetros y kilómetros a la redonda: una presencia que domina el paisaje de tres países a la vez.

Cómo se llega

Se llega volando a Estambul y después cogiendo un vuelo doméstico hasta Van, ya en el extremo oriental del país. Desde ahí, la carretera bordea el lago Van, el más grande de Turquía, antes de llegar a Doğubayazıt, el pueblo a los pies de la montaña desde el que arranca la expedición.

La ruta sube por el lado sur. Las mulas cargan el equipo hasta un primer campamento cerca del pueblo de Eli, a unos 2.200 metros, y desde ahí se avanza hasta el campo base, alrededor de los 3.200. El campo de altura, el último antes de la cumbre, se monta cerca de los 4.200 metros, al pie del tramo final de nieve y roca que lleva a los 5.137 metros de la cima.

Dificultad y duración

Y es más accesible de lo que su leyenda hace pensar. La ruta estándar es, sobre todo, una caminata larga sobre roca suelta y pedregal, con crampones y piolet solo en el último tramo de nieve antes de la cumbre: no hace falta experiencia técnica previa, aunque también es un buen añadido rápido para quien ya ha subido otros picos. La expedición completa dura entre 4 y 5 días, incluida la aclimatación, lo que lo convierte en uno de los 5.000 más asequibles y rápidos que existen.

Tiene además una ventaja práctica poco habitual: se llega con un vuelo y una sola escala en Estambul desde gran parte de Europa y Oriente Medio, sin la logística larga de otras expediciones de altura. Para quien busca un 5.000 sin una expedición larga ni cara, el Ararat es de las opciones más convenientes del catálogo.

Un dato curioso

El Génesis habla de que el arca reposó “sobre los montes de Ararat”, en plural, refiriéndose en realidad a toda una región, no a un pico concreto. Fue una tradición armenia del siglo XI la que terminó señalando esta montaña como el lugar exacto, y así se quedó. Desde el siglo XIX se suceden historias de supuestos restos del arca vistos en sus laderas, pero ningún hallazgo ha sido nunca confirmado científicamente: los historiadores las tratan como leyenda, no como arqueología real.

Y hay otra curiosidad, además de la del arca: aunque hoy está en Turquía, el Ararat aparece en el escudo nacional de Armenia desde 1918, y se ve con claridad desde Ereván, su capital, en los días despejados. Verdad o no, subir sabiendo que estás pisando la montaña de una de las historias más contadas de la humanidad, y la montaña símbolo de todo un país vecino, le da otra capa a la experiencia.

Ver el Monte Ararat