El Himalaya no es solo Nepal. Al otro lado de la frontera, en India, se extiende un territorio igual de alto y mucho menos recorrido: desde los valles nevados de Himachal Pradesh, donde se aprende alpinismo de verdad, hasta las zonas más remotas de Ladakh, donde todavía quedan picos sin nombre y sin cartografiar.


A las afueras de Manali, en el valle de Solang, Himachal Pradesh esconde uno de los mejores picos para dar el salto de trekking a alpinismo de verdad. El Friendship Peak, a 5.289 metros, no es una caminata con vistas: es nieve de verdad, piolet, crampones y cuerda, pero en una escala manejable, con entrenamiento incluido antes del intento de cumbre.
Para llegar hay dos opciones: el autobús nocturno desde Delhi, unas 12-14 horas interminables de carretera de montaña a lo largo de 550 km, o un vuelo de hora y media hasta el aeropuerto de Bhuntar, a 50 km de Manali. El pueblo en sí recibe bastante turismo nacional, sobre todo en verano, pero en cuanto se sube hacia los picos de alrededor el panorama cambia del todo: muy poca gente, y casi nadie en los picos propiamente.
Manali lleva décadas siendo la puerta de entrada al alpinismo en India — ahí está el Atal Bihari Vajpayee Institute of Mountaineering, uno de los centros de formación más reconocidos del país.
La ruta sube desde el valle de Solang, a 2.700 metros, pasando por los campamentos de Dhundi (3.500 m) y Bakka Thach (4.200 m), hasta un último campo cerca de los 4.500 m antes del intento de cumbre. El tramo final tiene pendientes de 30 a 45 grados que exigen crampones y progresión con piolet, y suele ir con cuerda fija en la arista de cumbre. Antes de intentarlo, se incluye un día de entrenamiento en nieve: uso de piolet, autodetención, manejo de crampones. La expedición completa dura entre 7 y 8 días desde Manali, y la mejor época es mayo y junio, cuando la nieve todavía cubre bien la ruta.
Si Himachal es la escuela, Zanskar es el territorio que todavía queda por descubrir. Es una de las zonas más aisladas del Himalaya indio: un desierto de alta montaña dentro de Ladakh, cerrado a extranjeros hasta 1974 y todavía hoy solo accesible por un puerto de más de 4.000 metros o, en pleno invierno, caminando sobre el río helado. Algunos de sus valles están entre los lugares habitados más fríos del planeta.
En 2024, Isa Argüelles, fundadora de Thin Air, ideó una expedición a esta zona: trabajó con el proveedor local sobre el terreno, cuando apenas había mapas fiables de la región. Después de muchos meses de búsqueda eligieron un pico virgen, nunca antes escalado, en una zona totalmente inexplorada, sin ninguna garantía de lo que se iban a encontrar en la ruta ni en la cumbre. Después invitó a una compañera a sumarse a la expedición. Es el tipo de alpinismo exploratorio que en el Himalaya nepalí ya casi no existe — las rutas clásicas llevan décadas abiertas — pero que en rincones como Zanskar todavía es posible.
Ver el Friendship Peak